30 noviembre 2012

Las pérdidas de la SAREB

Luis Garicano escribe en Nada es Gratis sobre la gestión que tiene encomendada la SAREB o 'banco malo' y la necesidad de que se reconozca desde el principio las pérdidas en que terminará incurriendo.

«Volvemos a nuestro querido promotor, cuyo bienestar ha sido la prioridad máxima de nuestra política económica en estos 5 años (o más bien 15), va a poder ser refinanciado por la SAREB. Mirad por favor la página 11 del plan de negocio porque es para llorar. “En condiciones específicas, la Sareb podrá anticipar financiación adicional a un deudor para aumentar las recuperaciones, así como el valor de los activos.” Y “la Sareb trabajará activamente con todos los deudores y participará en la reestructuración, refinanciación y terminación consensuadas de los préstamos, en función de cuál sea la estrategia comercial óptima. Sin embargo, lo anterior estará supeditado a que los deudores muestren una actitud de cooperación, transparente y realista.” O sea en teoría debemos creer que estos señores que están en mora, que no han terminado de construir la casa en 5 años, si les damos un poquito más de ese dinero que España no tiene, ya la terminarán y será una casa estupenda, que contrariamente al resto hasta 1 millón y medio, sí será vendible. Y también que, a pesar de las excelentes conexiones políticas de estos señores promotores, y su estupendo asiento en el palco del Bernabeu, los gestores de la SAREB van a tener criterios completamente técnicos a la hora de darles el dinero. Pues no, no nos lo creemos. Eso nos dijo la CCM hace 5 años, Caja Sur hace 4, Bancaja y CAM hace 3, y así terminaron. No puede usarse la SAREB para seguir financiando a los Señores del ladrillo a costa de la economía productiva. Y no, no se trata de refinanciar para no “perder dinero”. El dinero está perdido. Se tratar de no reconocer que el dinero ya se ha perdido.»

Nos hacemos trampas en el solitario (Luis Garicano, 22-11-2012)

13 noviembre 2012

Los desahucios y el abuso bancario en las hipotecas

De entre los diferentes artículos de estos días sobre el problema de los desahucios en este momento de la crisis, cuando aún no sabemos cuál terminará siendo la nueva norma hipotecaria, me interesa resaltar esta columna publicada por El País del fiscal Carlos Castresana:

Los bancos españoles están ejerciendo su derecho contra las familias deudoras de manera abusiva y antisocial, manifiestamente contraria a las reglas de la buena fe. Acuden a los juzgados y solicitan que se ejecuten los préstamos hipotecarios, haciendo completa abstracción del hecho de que los deudores no pueden cumplir porque el contrato ha quedado distorsionado por un cambio radical de las condiciones de los mercados que los propios bancos propiciaron, en buena medida, aprovechándose durante años de una inflación inmobiliaria desmedida para obtener una revalorización artificial de sus activos. Son los bancos quienes sobreestimaron la solvencia de los deudores, quienes tasaron temerariamente al alza las viviendas, quienes determinaron las cuotas y los intereses, los vencimientos y todo lo demás. Ellos calcularon que los deudores podrían pagar, y se equivocaron.

En estas condiciones, los contratos se han tornado profundamente desequilibrados e injustos y no pueden cumplirse tal como fueron pactados. Los jueces no pueden hacer recaer sobre los deudores todas las consecuencias de la crisis y la especulación de las que no son culpables. Nuestro ordenamiento jurídico, simplemente, no ampara que, proviniendo todos los errores que han distorsionado el contrato de una de las partes, las consecuencias las deba pagar la otra parte. La Ley Orgánica del Poder Judicial ordena taxativamente qué debe hacerse con las acciones ejercidas de mala fe: los jueces deben rechazarlas fundadamente.

"Contratos que no pueden cumplirse", Carlos Castresana Fernández (El País, 13-11-2012)